Repercusión y derecho a la devolución. El Tribunal Supremo y el IEVMDH. STS 13 de febrero de 2018

Sin duda ninguna, una de las grandes batallas jurídicas de los últimos años en materia contencioso-administrativa, librada en todos los Tribunales Superiores de Justicia de todas las Comunidades Autónomas, ha sido la que ha enfrentado a la Administración tributaria con empresas y particulares a propósito del Impuesto Especial sobre Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos (IEVMDH), declarado contrario al ordenamiento jurídico de la Unión Europea, por el Tribunal de Justicia, lo que dio lugar a una avalancha de procedimientos administrativos y contenciosos, previos a la dicha declaración y aún posteriores, reclamando en fin, de una u otro modo, la devolución de lo que pudiera haber sido indebidamente ingresado en las arcas públicas.

No está de más recordar que el TJUE, en su sentencia de 27 de febrero de 2014 (C-82/12, asunto Transportes Jordi Besora) y publicada en el DOUE de 14 de abril de 2014 declaró que la Directiva 92/12/CEE del Consejo de 25 de febrero de 1992 relativa al régimen general, tenencia, circulación y controles de los productos objeto de impuestos especiales, se oponía a un impuesto, como el IEVMDH al considerar el TJUE que no podía afirmarse que persiguiese una finalidad específica en el sentido de la normativa europea, esto es, garantizar por sí mismo la protección de la salud y del medio ambiente.

Un nuevo paso en esta gran batalla lo ha dado la reciente STS 217/2018 de 13 de febrero de 2018 (recurso de casación núm. 284/2017) interpuesto por la Abogacía del Estado contra la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ del País Vasco de fecha 8 de noviembre de 2016 que estimó el recurso de una Estación de Servicio (sujeto pasivo y repercutidor del Impuesto al consumidor final) contra previa resolución desestimatoria de la Dependencia de Aduanas, reconociendo a la Estación de Servicio el derecho a obtener la devolución de las cantidades ingresadas en la Hacienda y repercutidas al consumidor final, en todo caso.

El Tribunal Supremo, sin necesidad de acudir a la doctrina del injusto enriquecimiento que había sido alegada a mayor abundamiento, por la Abogacía del Estado, o mejor dicho rechazando su aplicación de forma expresa, estima el recurso de casación de la Administración General del Estado y, casando la sentencia de instancia, fija como doctrina que “si el sujeto pasivo repercutidor de un impuesto, como el que gravaba las ventas minoristas de determinados hidrocarburos, declarado contrario al ordenamiento jurídico de la Unión Europea, NO puede pedir para sí y obtener la devolución de las cuotas indebidamente pagadas cuando, habiendo repercutido el tributo al consumidor final e ingresado el importe repercutido en las arcas públicas, éste último no puede obtener el reintegro por resultarle imposible acreditar la repercusión que soportó”, interpretando de forma clara el artículo 14 del Real Decreto 520/2005 de 13 de mayo:

Primero, porque el repercutidor sujeto pasivo (Estación de Servicio) no ha soportado en realidad la carga tributaria correspondiente al tributo nulo ni se ha visto afectado su patrimonio como consecuencia del gravamen que ingresó.

Segundo, porque de esta forma la interpretación del art. 14 del RD 520/2005 es concorde con dos sentencia de la misma Sala y Sección del TS (23 de junio y 25 de septiembre de 2014, en recursos de casación 2283/2012 y 3394/2013 respectivamente).

Tercero, porque en ningún caso ello vacía de contenido el art. 14 del RD 520/2005 respecto del repercutidor, que mantendrá a salvo su derecho a obtener la devolución cuando lo ingresado en el Tesoro Público exceda la cuota debida o en el supuesto en que el repercutido no le haya abonado la cuota correspondiente.

Cuarto, porque con ello se cierra una línea doctrinal anunciada en STS 17 de octubre de 2016 (recursos 3983, 3984, y 3989 del año 2015).

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